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Los Fundamentos de la Innovación Empresarial, el libro del Académico Juan Mulet.

Los Fundamentos de la Innovación Empresarial, el libro del Académico Juan Mulet.

El Académico Juan Mulet, coordinador del grupo de trabajo Nuevas tecnologías, ha publicado su nuevo libro Los Fundamentos de la Innovación.

El libro analiza y presenta los fundamentos de la innovación empresarial. La innovación precisa a la vez de una actitud y de una aptitud, y las dos hacen que el desarrollo social y el económico sean posibles, porque la oportunidad de innovar está en todos los órdenes de la vida. La innovación empresarial tiene por objeto la generación de valor económico, pero en muchos aspectos comparte sus fundamentos con otras innovaciones, como las deportivas, artísticas, o medioambientales.

Así mismo, hace una reflexión sobre las aptitudes que pueden adquirirse para una eficaz gestión de la innovación empresarial, y pretende ayudar a acelerar el aprendizaje, que necesariamente se sustenta en la práctica diaria.

Fundamentos de la Innovación empresarial

Índice

Índice de Figuras

Índice de Figuras

Índice de Cuadros

Prólogo

Capítulo 1. Innovación. Concepto y clases

Capítulo 2. Conceptos asociados a la innovación: Creatividad, Invención e Investigación

Capítulo 3. La empresa innovadora

Capítulo 4. El entorno de la empresa innovadora. Modelos de innovación

Capítulo 5. La gestión de la innovación empresarial

Capítulo 6. El fomento la innovación empresarial

Capítulo 7. La medida de la innovación empresarial

Índice onomástico y de palabras

Prólogo

Desde el comienzo del último tercio del pasado siglo, la Humanidad está viviendo una profunda y rápida transformación en su manera de aprovisionarse, trasladarse, trabajar, divertirse, …  en definitiva, en su forma de vivir. Esta transformación sigue la dirección y el sentido de la que se inició en el primer tercio del siglo XIX con la Revolución Industrial, pero ahora es más acelerada y no se limita al uso más general y eficiente de la energía, sino que nace de algo mucho más abundante, más fácil de generar y más difícil de controlar, que es el Conocimiento.

En 1968, la empresa INTEL dio a conocer el primer circuito integrado, punto culminante de una evolución tecnológica que comenzó en 1947 con el descubrimiento del efecto transistor, siguió en 1959 con el invento de la “tecnología planar”, y continuó en 1963, con el del transistor CMOS. Con todo esto, se habían establecido las bases para hacer posible la producción de ordenadores fiables y baratos, que presagiaban la masiva aplicación de las ideas que en 1946 habían permitido crear el ENIAC (Electronic Numerical Integrator and Computer), considerado el primer ordenador.

Se había iniciado lo que hoy llamamos la “Era Digital”, que desde entonces no ha dejado de producir verdaderas conmociones, gracias a la asombrosa capacidad de esta nueva solución tecnológica de ser utilizada para resolver todo tipo de necesidades. Esta cualidad es la que describe muy eficazmente la palabra inglesa pervasive, sin traducción todavía en nuestro idioma. En realidad, esta Era se limitó a la Información, que aprovechaba la idoneidad de su tecnología para manipularla, almacenarla y transmitirla, una vez que ya era posible la utilización de algoritmos matemáticos, que justificaban la conversión de la Información, en origen analógica, en digital y su posterior manipulación, porque podía representarse en sucesiones de unos y ceros.  El Proceso Digital de Señales, nombre genérico de estos algoritmos, había comenzado a desarrollarse hacia 1948, pero su utilización masiva solo fue posible en la década de los 80, cuando el desarrollo de la tecnología microelectrónica comenzaba a permitir su aprovechamiento industrial.

Se considera que fue en la década de 90 cuando se toma conciencia de la necesidad y posibilidad de utilizar este potencial tecnológico para pasar de la Información al Conocimiento. Según Russell Ackoff (1919-2009), la Información responde a las preguntas de “quien”, “qué”, “dónde” y “cuando”, pero el Conocimiento debe poder contestar además a las preguntas de “cómo” y “por qué”. Por esta razón la UNESCO en 2003 insistía en que era necesario evolucionar desde la Sociedad de la Información, cuyo significado es fundamentalmente tecnológico, a la Sociedad del Conocimiento que, gracias a las respuestas a las citadas preguntas, incluye las dimensiones sociales, económicas y de transformación social.

No cabe ninguna duda de que ya ha llegado la Era del Conocimiento, en la cual un bien tan singular como el Conocimiento se reconoce abiertamente como lo que siempre fue, una extraordinaria fuente de desarrollo económico y bienestar social. Esto ha sido posible gracias al actual potencial tecnológico, que no solo incluye las Tecnologías Microelectrónicas y el Proceso Digital de Señales, sino también el ya significativo bagaje de las llamadas Tecnologías Cognitivas y la Inteligencia Artificial, que son en realidad hijas de las dos primeras. Y esta extraordinaria Potencia se convierte en Acto, en el sentido aristotélico, a través de la Innovación, que ahora tiene más sentido que nunca.

La Innovación parte de Conocimiento de cualquier tipo para crear valor, cualquier tipo de valor. Ésta es la razón de que esta palabra sea empleada en muy diferentes ambientes y circunstancias. Cuando el ambiente es el de la empresa, el valor que se espera es el económico y el Conocimiento puede proceder tanto de la investigación científica y tecnológica como del propio trabajo empresarial. La Innovación Empresarial es precisamente ésta y el objeto de este libro.

Mi trayectoria profesional me ha permitido ser un testigo cercano de la evolución del escenario científico, tecnológico y de innovación español durante estos años de transformación mundial. Ciertamente, el caso español difiere del de los países a los que nos gusta parecernos. Tiene rasgos que coinciden con los más deseables y otros muy distantes, esto hace que, como ocurre en las caricaturas, tanto los rasgos hermosos como los horrendos resaltan muy exagerados, lo que ayuda mucho a entender las causas, beneficios y retos que explican aquellas diferencias.

Este libro aprovecha esta visión para entender la Innovación Empresarial. Un aspecto muy concreto de nuestro escenario de evidentes consecuencias sociales y económicas    Está dedicado a lo que considero que son los fundamentos que sustentan el desarrollo de esta actividad, característica de las empresas que más contribuyen a la generación de valor añadido de cualquier país.

La secuencia del libro es la siguiente. Un su primer capítulo, explica lo qué es la innovación, una acción individual o colectiva, que puede afectar a cualquier actividad humana. Su contenido trasciende a la llamada Empresarial, aunque no se ha podido evitar que esté escrito desde esta perspectiva. La innovación surge cuando ha habido creatividad, invención e investigación, y a estos tres conceptos está dedicado el segundo capítulo.

El resto del libro trata solo de la Innovación Empresarial. Las características diferenciales de la empresa innovadora son tratadas en el capítulo tercero. Dado que la misión básica de cualquier empresa es contribuir a la economía del país, se ha incluido en este capítulo una revisión de la economía de la Innovación Empresarial, en sus interpretaciones micro y macroeconómicas.

La Innovación Empresarial tiene lugar inevitablemente influenciada por el entorno de la empresa. Históricamente, se ha recurrido a modelos para entender estas influencias y conseguir que las empresas sean más innovadoras. El cuarto capítulo presenta varios de estos modelos. Se detiene en el llamado “modelo lineal” porque ayuda a entender muchos aspectos parciales de la Innovación Empresarial, aunque hoy está totalmente desacreditado para explicar su desarrollo. El modelo de “Sistema de Innovación” y el de la “Triple hélice” ocupan el resto de este cuarto capítulo.

Evidentemente, gestionar la Innovación Empresarial es obligado, pero dado que existen innumerables excelentes tratados sobre esta cuestión, que en su mayor parte es muy similar a la de cualquier otra operación empresarial, se presentan en este libro solo los fundamentos, tanto de su metodología como de sus instrumentos. Sí se insiste en este capítulo quinto en aquellas facetas que son muy determinantes de la calidad de la Innovación Empresarial: la gestión del personal innovador, la colaboración interna y externa y la valorización de los resultados de actividad innovadora.

Todos los países están empeñados en fomentar la innovación empresarial, convencidos de los efectos sociales y económicos positivos de esta actividad, y crean políticas con este fin. De nuevo, por ser un tema profusamente tratando en la literatura, este capítulo, el sexto, presenta solo los fundamentos de estas políticas, deteniéndose en las llamadas de “demanda” por ser las más novedosas.

La Innovación Empresarial es una actividad cara y arriesgada. Tanto las empresas como los Gobiernos, que dedican recursos a las políticas específicas de fomento de la innovación, están muy interesados en medir los costes y los resultados de esta actividad. Las empresas deben hacerlo valorizando la innovación que realizan, como se ha tratado en otros capítulos, pero para los Gobiernos es mucho más difícil. Tal es así, que ha sido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Organismo internacional que agrupa actualmente a los 36 países más desarrollados, la que a partir de 1963 desarrolla una gran actividad para crear metodología para estas medidas. Los Manuales de Frascati y de Oslo, que han sido objeto de frecuentes revisiones, recogen sus recomendaciones que son seguidas en todo el mundo. El séptimo y último capítulo está dedicado a la cuestión de la medición macroeconómica de la Innovación Empresarial, y se detiene en explicar la evolución de la situación española sobre la base de las medidas realizadas siguiendo la metodología OCDE.